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domingo, 1 de abril de 2012

El hermano feo de Netflix

Como en alguna otra oportunidad pase revista de la plataforma de video "on demand" conocida como Netflix, esta vez me tocó toparme con la posibilidad de conocer a su hermano feo: "Totalmovie".


Esta plataforma de origen mexicano, tiene todo lo malo que podría tener una plataforma de video.

En primer lugar, como alguna vez habran escuchado: "La entrada es gratis, la salida vemos..." Si bien la entrada no es necesariamente gratis, ya que te dan el mes de prueba (estrategia copiada de Netflix) previo ingreso de tu numero de tarjeta de credito, con el proyecto de facturarte apenas cambie el mes; la salida es aún más compleja. Lejos de la práctica versión de desuscribirse en un clic, esta plataforma busca complicarte la salida, enviandote a realizar los trámites vía telefónica a México, con horarios de oficina inclusive, o bien mediante un chat online con algún asesor en vivo que demora demasiado tiempo en dar respuestas simples. Nada más "antiweb" que mandarte a llamar por telefóno... Primer aspecto en el que desconoce la escencia del usuario de plataformas de este tipo. Aún para retirarse, pretende practicidad, simplicidad y efectividad.

El otro aspecto en el que hace agua es en la plataforma en si, en su construcción en general. Intenta sin suerte parecerse a la original, pero hace agua por todos lados al hacer prevalecer su ambición de tomar al cliente por tonto y cobrar por algo más cada vez que pueda.

En apariencia, separa los títulos (algunos novedosos y otros más bien legendarios, como "La historia sin fin I y II") por diferentes clasificaciones: suscripción, favoritos, mas vistos, y géneros tradicionales (comedia, romance, acción, etc.). Sin embargo, esta primer imágen es solo una coartada para desviarnos del único ingreso que incluye sin cargo nuestra suscripción. Salvo la línea que lleva ese nombre, todas las demas presentan films por los que abonar un costo extra (como si rentaramos un dvd en una casa de alquileres, o como haciamos con los viejos vhs). Logicamente que esta pata no es la que más promociona su publicidad, sino que uno se la encuentra de rebote al querer explorar un poco más las opciones que presenta. La gente, por lo general no es tarada, subestimarla de esta manera, mandando facturitas sorpresivas a cada rato, me parece un poco retrógrado.

El otro bache que lo separa a años luz de su antecesor, es la personalización aca ausente en cuanto a las sugerencias y/o recomendaciones, tanto en función de los gustos que uno manifiesta, como por las recomendaciones y opiniones de otros visitantes anteriores de la página o de la película. Si la escencia de estas plataformas esta en la personalización y en la construcción colectiva de la crítica, en este espacio brilla por su ausencia, y lo manda kilómetros abajo de cualquier postura de avanzada.

Fuera de eso, la calidad de las películas, la dificultad de visualizarlas sin instalar previamente un plugin complementario, la escasez de información y opiniones accesibles, que hablen del film y no solo de lo deplorable del servicio, completan el combo para salir expulsados sin pausa de este espacio.

Pura fachada de imitación barata, nos demuestra que la escencia esta mucho más lejos que solo armar un catálogo bonito y clasificado, con algunas películas de aqui y de allá y facturar por cada fracción. Si no se puede captar la lógica interna que hace que prevalezca la intención de contratar un servicio, que poco tiene que ver con tener muchas películas juntas, sino con tener en ese encuentro una experiencia mucho más personalizada, de mayor calidad de visualizado, con enfasis en la inteligencia colectiva y la tecnología al servicio de la simplificación del encuentro preciso entre ese usuario/espectador con esa película específica para él en ese momento, poco queda por agregar en su defensa. Por ahora, si tengo que quedarme con un servicio de pago por el acceso bajo demanda de películas, definitivamente no me quedo con este.

miércoles, 12 de octubre de 2011

Netflixeando

Desde hace un tiempo que las maneras de ver cine y series viene redefiniendose. Ya sea de maneras "legales" o no, los modos tradicionales van pasando a compartir el sillón con nuevos dispositivos, programaciones y tiempos.

Uno de esos nuevos espacios/tiempos esta dado por la denominada "TV on demand" ("bajo demanda" en nuestros pagos) y se trata basicamente de ver lo que quiera, cuando quiera, pagando específicamente por ese contenido o por esa posibilidad a modo de abono. Ese es el caso de Netflix.




Este hermano mayor (y pago) de Cuevana, originado en California alla por fines de los 90 (sobre el que algo adelante en una nota anterior) abrió de alguna manera el panorama de los videoclubes web. En esta oportunidad consegui un abono para probarlo, y aqui van mis observaciones.

Su estandarte principal pareciera ser la personalización de las recomendaciones. Mediante una primera solicitud de que califiques las películas y series que has visto antes, sumado a un constante pedido de que "indiques que te pareció" lo que acabas de ver y califiques mas y mas películas (si, llega a hartar), la plataforma genera una especie de perfil de cada usuario, y suma a las clasificaciones por popularidad y recomendaciones ajenas, aquellas que podrian gustarte en relación a rasgos de las que marcaste como que te gustaron. Muy complicado? Va de nuevo: tiene una gran clasificación general en función de los votos y vistas de la comunidad, y a esa lista, luego de que ingreses tus preferencias directas (Qué películas te gustan?) e indirectas (qué te pareció esta película? y aquella?) suma toda esa información y te genera listas personalizadas en las que te dice "esta película puede gustarte, porque te gusto aquella y aquella otra". Ese rasgo creo que es el que mayor valor agregado otorga.

En el inicio, ademas de las generadas en funcion de las preferencias, encontramos pestañas para elegir directamente por género y apartadas las que son para niños, también subdivididas por géneros.

Una vez elegida una película, te permite ver una review en la que ademas de los datos del film (duración, clasificación, director, actores) suma un puntaje "para vos" y uno general promediado por las calificaciones otorgadas por todos los que la vieron y opinaron, y reseñas de otros usuarios calficadas por otros usuarios que también las leyeron y evaluaron su utilidad. Un detalle gracioso es un pequeño recuadro en el que la plataforma justifica su elección de esa película para vos según películas que viste antes, interesante para ver en que línea esta la que estamos por ver, más allá de las reseñas y calificaciones ajenas. Suele dar una pauta mas clara que las otras opciones. Otro punto a destacar son los géneros en los que las clasifica: "Películas clásicas, Dramas sobre delincuencia, Películas de mafiosos, Producciones de época ambientadas en el siglo 20" son solo algunas de los que podemos encontrar. Y además completa la perspectiva el apartado de "Este film es" donde abunda en una descripción en adjetivos que podría darle cualquier amigo. Si con toda esta información nos convencimos de que realmente puede gustarnos, pasamos a darle play.

Una vez que elegimos la peli pasamos al espacio específico de visualización. Aqui nos recibe un fondo negro con un recuadro rojo con el logo de Netflix que carga la película. Realmente carga muy rápido, a pesar de conexiones lentas y de poco ancho de banda como la mía.

Viendo el film podemos elegir el idioma en todas, y en algunas los subtítulos. Esto puede revertir en un problema para los cinéfilos de pura cepa, ya que ver un film clásico doblado, sin las voces originales, irrita a más de uno. Para otros con poder verla en idioma local, es más que suficiente. Por otro lado, la calidad en HD suma un punto mas a su favor.

Por último, si nos cansamos en la mitad, podemos dejarla empezada que la plataforma se encargará, la próxima vez que volvamos, de dejarnosla preparada para que podamos continuar desde donde quedamos.

Un punto que me quedo pendiente por probar fue el "llevar" Netflix a distintos dispositivos en los que funciona como televisores HD (Samsung y Hisense) y consolas de juegos (PS3 y Wii). Por lo que pude ver solo en estos dispositivos seria extendible, ya que deben venir programados de fábrica para acceder, brindando un código con el que podemos "activarlos" en nuestra cuenta. No lo experimente más que en la PC.

Como conclusión me quedo con dos aspectos: Por un lado la inteligencia colectiva aplicada para recomendar, evaluar y opinar, de manera que es como consultar con miles de amigos que les pareció la peli a la salida del cine. Por otro la astucia de clasificar lo que vimos con categorías más amplias que los géneros conocidos tradicionalmente, de manera que el filtro es mucho más afinado y en función de esto y los antecedentes que le damos, puede devolvernos una propuesta que realmente nos interese. Creo que esos dos puntos pueden llegar a justificar el pago, si es que uno no tiene ganas de investigar solo y pedir recomendaciones a amigos conocidos (o no tiene demasiados amigos cinéfilos). De cualquier manera, opiniones son las que sobran en la web, comentarios podemos encontrar en el mismo lugar desde donde bajamos lo que quisieramos ver.

Fuera de eso, la velocidad de carga y el "dejelo pausado hasta que vuelva y tenga ganas de seguir" son valores agregados que podrían negociarse como que valen o no la pena, de acuerdo a las ganas que tengamos de pagar el abono (tampoco es demasiado caro, pero si lo comparamos con plataformas gratuitas, vale para pensarlo por un momento).

Finalmente, creo que realmente Cuevana no tiene mucho que envidiarle. Son "primos de diferente categoria económica", pero ambos cumplen una función: darnos cine, y lo hacen a la perfección. Obvio que el "primo caro" tiene sus ventajas, pero finalmente va en gusto si ese bonus track vale el abono o no.

miércoles, 1 de junio de 2011

Cine a la carta

Que las pantallas se han multiplicado, no es ninguna novedad. Lejos, lejísimos de necesitar sentarnos frente al tv, los contenidos audiovisuales, afloran por cuanta pantalla se cruce a nuestro paso. De allí que las grandes productoras, precisen buscar nuevos nichos de mercado, en los que lucrar con sus productos: películas, series, etc. Esgrimiendo la bandera de la legalidad, buscan hacer frente a las descargas, streaming, y demás posibilidades online “fuera de la ley”.

El caso más legendario, por precursor y por abarcativo, es el de Netflix. Se trata de una plataforma de video que ofrece streaming de películas y series “de modo legal”, previo pago de una cuota mensual de suscripción. Se fundó en California en 1997 como un videoclub que enviaba a sus socios, dvd´s ilimitados de su catálogo en línea. A cambio de su cuota, el usuario visitaba el catálogo online, elegía que mirar, y lo pedía. Así días más tarde recibía por correo el dvd correspondiente. Sin embargo, el gran golpe fue dado con la “mudanza” a las nubes: la visualización vía streaming. A pesar de que la modalidad original se mantenga, solo sirve para comprobar su decadencia en comparación con la rápida popularización del servicio mediante banda ancha. Dado su paulatino éxito, se le atribuye a Netflix el ser el lapidario de la cadena Blockbuster (cadena global de videoclubes).

A cambio de su cuota, de solo U$S 7,99 (alrededor de $35), el usuario puede consumir ilimitadamente los contenidos audiovisuales disponibles en el catálogo. Con más de 20 millones de usuarios entre Estados Unidos y Canadá, lidera su mercado con un catálogo de 100.000 productos. Este, además de ser actualizado constantemente, brinda las posibilidades de “sugerencias”, rankings de “más vistos”, o incluso crear “colas”. El usuario puede consumirlos en streaming (sin descargarlos) cuando y donde quiera, en el televisor, la pc, la tableta, y hasta el Smartphone.

En nuestro país, si bien tardaron en darse cuenta de la ola que se avecina, las empresas están despertándose de su letargo y comenzando a pensar alternativas dentro de esta línea para ofrecer a sus clientes. No es un mercado nada despreciable si se tiene en cuenta la dimensión que puede alcanzar, sobre todo en miras de las alternativas que se están implementando cada vez más por fuera de los mercados tradicionales.

El primer caso, es el de Moviecity play, la propuesta de Cablevisión y Movie city, de la mano de LAPTV (Latin American Pay Televisión Service, sociedad que controla las señales del pack Premium de Moviecity en Latinoamérica). Así, Cablevisión se convierte en el primer operador de TV Paga de Latinoamérica que acerca un servicio mediante el cual se pueden ver los contenidos de Moviecity por Internet, de allí que esté disponible en tiempo y lugar a gusto del consumidor (dentro de los límites de Latinoamérica), y también diversidad de dispositivos (siempre y cuando sean puntos de acceso a internet).

El funcionamiento es simple. El cliente de Cablevisión, que contrata el pack Premium (ojo, no cualquiera) a través de su usuario de la sucursal virtual (requiere que el usuario esté inscripto en el sistema Sucursal Móvil de Cablevisión Argentina), puede acceder a los títulos ofrecidos por las señales del paquete Premium de Moviecity en su página web: series, películas, conciertos, documentales, etc y directamente consumirlos a su gusto.

Este sistema ofrecerá entre 300 y 350 títulos, entre ellos, 100 estrenos, disponibles 48hs después de su primera emisión (en el canal de cable supongo).

La otra jugada local es On Video, la propuesta de Telefónica. Más cercano a Netflix (casi igual podría decir), la propuesta es un videoclub online exclusivo para los clientes de Speedy (su banda ancha). De la misma manera que su hermano californiano, este sistema funciona por una suscripción de $40 , con lo que se accede a un catálogo de series, películas y documentales.

La ventaja que este servicio supone, y en lo que da un paso adelante frente a las otras versiones, es la posibilidad de ser utilizado desde una pc, laptob, netbook, pero agrega el uso desde un televisor convencional. Esto es un golazo a la hora de abarcar a todo el mercado de los que quieren consumir contenidos bajo demanda, desde la comodidad de un living, pero sin tener la última tecnología. Para esto se vale de la conexión wifi, brindada mediante un adaptador que se entregara en comodato a los clientes junto con su cuota de abono.

Prometen ofrecer cerca de 1000 títulos rotativos disponibles las 24hs en su primera etapa. Entre ellos se incluyen videoclips, recitales, series y tres estrenos mensuales, los cuales se abonarán por separado, en un valor que va de los 8 a los 15 pesos (otra diferencia con el tío yanqui). No obstante, los usuarios podrán ver, con el abono, dos películas Premium. El único requisito es poseer una conexión mínima de 1 mega (de Speedy, obvio).

Sin embargo, en nuestro país, uno de los principales competidores puede llegar a ser nuestro querido y nunca bien ponderado, Cuevana. Con sus 250.000 usuarios, accediendo gratuitamente a series y películas, si bien fuera de la ley, se impone como un adversario de peso a las opciones pagas. Más allá de que los públicos que usan una u otra opción probablemente sean distintos (que ya de por sí, son bastante sesgadas a una fracción del mercado: el usuario de cablevisión Premium y el usuario de Speedy), creo que Cuevana, en última instancia, es un modelo a tener en cuenta dentro de las estrategias de mercado de las compañías que ofrecen estos servicios de pago. Es la versión libre de Netflix, y quizás cercana a On video, con el salvataje de que más de uno reniega de tener un super plasma y ver películas en las 20 pulgadas del monitor de la PC, a causa de Cuevana. Moviecity play, prácticamente queda fuera de competencia, ya que a mi entender, solo se limita a mirar el mismo canal que paga para la tele, en la PC, manejando a gusto los tiempos y espacios.

Si tengo que elegir, no es ningun misterio, sigo bancando a Cuevana, y miro con contemplación a On Video... si me convence, lo pienso...