lunes, 23 de septiembre de 2013

Liberando al ratón

Clase 3 - “Arte y cultura en circulación: crear y compartir en tiempos digitales”

En esta oportunidad, llegamos al interesantísimo punto de discusión acerca de las licencias, derechos de autos, copyright, copyleft, creative commons, y un amplio abanico de posturas que sostienen a una y otra mirada. 

El tema de los derechos de autor, surge como premisa de brindar sustentabilidad a los autores, y aliciente a la proliferación de la cultura: si motivo al autor mediante la proteccion de su propiedad intelectual, este se siente alentado a producir más y más obras, que favorecen a la sociedad en general, mediante el incremento de su cultura. 

Sin embargo, muchas de estas posturas han ido perdiendo actualidad y vigencia al incrementarse la circulacion de estos productos culturales en la web. Es más dificil controlar la circulación de una obra apenas esta se lanza al mar de la cultura colectiva. Muchos siguen pretendiendo atarlas al ancla del "todos los derechos reservados", con o sin suerte a la hora de controlar su circulacion y reformulación.

Sin embargo una nueva corriente surge como contrapunto a esta mirada: se trata del amplio abanico de las licencias abiertas o libres, conocidas bajo el nombre de Copyleft o Creative Commons. Estas apuntan fundamentalmente a una postura ideologica frente a la libre circulación de los productos creados, considerando al autor, pero también apostando a la construccion de un reservorio colectivo de la cultura, en donde esta se enriquece del aporte, el diálogo, la reformulación y la conjugación de miradas sobre un mismo objeto que pudo motivar al primero que le dio forma, pero que no agota en ese entonces todo su universo de significación. 

Aqui es donde las licencias CopyLeft y Creative Common entran en escena. Se trata de un

"
sistema de licencias que permiten a los autores elegir que derechos ceden y bajo cuales condiciones -sobre unas opciones dadas-, generando una licencia de valor legal para su trabajo, que como mínimo siempre permite la copia legal, y obliga a los receptores, en todos los casos, a reconocer al autor, en cualquiera de sus variantes" (definicion tomada del curso "arte y cultura en circulación")


 Estas licencias se caracterizan por un lado, por dejar los productos abiertos a la circulacion, permitiendo la copia legal, poniendo solo como condición la atribución de los mismos a su autor original. Además suman dos posibilidades sobre las cuales el nuevo debate pasa a ubicarse en muchas ocasiones: la posibilidad de generar obras derivadas (es decir, variaciones al original) y la posibilidad de generar usos comerciales (permitir a los demas lucrar o no con las obras derivadas de la misma). De las posturas tomadas en cuanto a estas alternativas, surgen las diferentes licencias que pueden emplearse para "liberar" a las obras.

En esta discusión, me quedo con dos posturas, a mi criterio muy acertadas, (que pueden ver en extenso aca) y que refieren por un lado a la postura acerca de las obras derivadas, planteando que toda obra se completa con la cooperación del receptor a la hora de interpretarla. Esta construccion colectiva desde su inicio, es un dialogo coparticipado entre autor y espectador, que lejos de ser pasivo, desde el momento en que toma una posición frente a la obra, esta completando su sentido.El permitir las derivaciones es hacer visibles esas interpretaciones, es "materializar las resonancias". 

Por otro lado, en cuanto a los usos comerciales, siempre queda el recelo y la codicia de que si alguien puede hacer dinero con mi obra, que sea yo o que no sea nadie. Debo reconocer que en algun punto el poder poner la mente en abierto, y considerarlo desde otra perspectiva no es lo mas simple para quien quiere vivir de sus producciones. Frente a esto, creo que la postura que mas me resulta factible, acorde y equilibrada, es la de mantener la obra derivada con el mismo tipo de licencia, por lo que en caso de que el uso comercial sea factible, lo será también para todos aquellos que quieran seguir reformulando la obra. La cultura se libera, de la mano de la posibilidad de generar algo con ella.  

Por todo esto, y de manera simbólica, libero mi obra a continuación. Por una cultura más libre, más abierta, más rica y más productiva para todos. La cultura se construye en el diálogo, no monopolicemos la palabra.
 


 Licencia Creative Commons





miércoles, 11 de septiembre de 2013

Remix SinCita




Clase 2 - “Arte y cultura en circulación: crear y compartir en tiempos digitales”


En esto de los derechos de autor, surge la figura del remix como práctica que lo pone en jaque. El tomar una obra, redefinirla, resignificarla, y constituirla en algo nuevo a partir de esta nueva confluencia. Ya sea a partir de tomar fragmentos y alterar el orden, como tomar un objeto y re-situarlo en otro contexto, así como generar algo nuevo tomando el anterior como fundamento (lo que se podría conocer como obra derivada).

Es interesante pensar en cuando una obra pasa a ser una novedad, o se limita a ser un simple copy paste. En mi opinión, lo fundante es el sentido. Sin un nuevo sentido, la nueva obra, es una simple versión alterada de lo anterior. Sin un nuevo significado, no podemos pensar en un nuevo producto. Y es precisamente este nuevo sentido el que constituye a la nueva obra como tal, dejando un poco más desentrañada la discusión acerca de los límites de la autoría. Si logro decir algo nuevo con el texto (entendiendo por texto tanto palabras, imágenes, sonidos, video, y toda la amplitud de dispositivos significantes) cuán lejos puedo estar del hecho de pensar sobre cuestiones que otros ya pensaron antes, que se convierten en mi influencia, y a partir de los cuales construyo mi propia opinión? Si la educación se funda en el replicar ideas, pensar a partir de lo que otros pensaron antes y se nos enseña como la base sobre la que entender el resto del mundo? Como no pensar en que nuestras construcciones culturales funcionen de una manera minimamente similar? Como mantener al remix demasiado lejos de esta postura?

En vistas de esto, comparto una obra no-original (aunque para mi reviste una absoluta originalidad), una de mis preferidas hace tiempo.

Se trata del proyecto “SinCita”. Este proyecto comenzó siendo un blog dedicado a recopilar fragmentos de textos que andan circulando por la web, tanto por blogs, foros, y demás, que son trasladados a espacios públicos en forma de carteles, donde son fotografiados, y luego estas imágenes vuelven a la web. Más tarde este proyecto paso a ser una web y un libro financiado via Crowfunding. El autor es Fabricio Caiazza, y define el objetivo de su proyecto de la siguiente manera:

“El objetivo de Sincita es tomar prestado formas y textos producidos para internet e instalarlos en el mundo físico, generando en esa operación, nuevos sentidos.”

Esta idea tiene amplias aristas de interés, pero la que me parece más importante es el aspecto relacionado al remix que se produce, no sobre obras culturales  (aunque de alguna manera si lo son) sino sobre expresiones espontáneas, diversas, que circulan en la web atadas a contextos específicos de sus autores, pero que a partir de esta nueva configuración se resignifican situándose en otros espacios y contextos totalmente dispares. Sin duda, el cambio de eje del sentido está presente y la obra se constituye en una innovación, totalmente nuevo y diferente a lo que lo originó en algún punto. No se si se trata de un uso justo, o una obra derivada, aunque quizás sea las dos, o algo totalmente diferente. Al fin y al cabo, quién es dueño de las palabras…

(Comparto algunas capturas, pero si pueden pasar por la web, es toda "SinDesperdicio")



 

¿Y dónde está el autor?



Clase 1 - “Arte y cultura en circulación: crear y compartir en tiempos digitales”


Desde hace un tiempo que el punto acerca del autor, la obra, los derechos sobre la misma y los derechos siempre en polémica de quienes la re-usan, aun sin su consentimiento, están siendo el punto de debate de acaloradas discusiones.

Así como nos encontramos con acorazados autores que se empeñan en proteger a capa y espada a sus “hijos culturales”, detrás del bastión infalible de la ley, argumentando la propiedad (como si las ideas tuvieran dueños acaso únicos, cómo si la idea de hoy no fuera un producto de ideas ajenas anteriores que engendraron su germen), al mismo tiempo los vemos luchar contra un caudal de desborde generado por las redes, el acceso masivo, y la apropiación irreverente de quienes toman el recurso, generando algo totalmente nuevo a partir de su influencia.

Sin embargo, junto a estas luchas, surgen corrientes que van por todo lo contrario, plataformas y  projectos que van por la reutilización de los materiales y la construcción colectiva. Open Source Cinema y Popcorn son ejemplos de esto. Apostando desde su fundamento a facilitar los recursos y las herramientas para que los productos sean móviles y maleables, reusables y colaborativos. Su núcleo esta puesto en el remix como base, destituyendo de esta manera la figura del autor tradicional.

En medio de estas posturas: los pro- derechos y los pro-autoría colectiva, aparecen productos que nos hacen por lo menos reflexionar acerca de esto por sus características. Es el caso del corto “Ni una sola palabra de amor”, dirigido por “el Niño” Rodriguez y creado a partir de una cinta de mensajes de una grabadora, comprada en algún mercado retro. De acuerdo a lo que trascendió, alguien habría vendido la grabadora, con la cinta de mensajes adentro, la que llego a manos de un desconocido que se inspiró en eso para realizar un montaje en el que le puso cara y expresión al sonido.



A continuación de su difusión y a causa del efecto viral que tomo, los reales protagonistas de la historia, fueron  estrellas por un rato. La prensa local se largó a la tarea de encontrarlos, y les dio su semana de fama, pasando de living en móvil, de noticiero de la noche en programa de la tarde.



Entonces aquí cabe preguntarse: quién sería el autor real de la historia? A priori podemos arriesgar: de la imagen quien la dirige; de las palabras quien las enuncia. Pero es tan simple? Acaso unas y otras podrían haber cobrado la misma trascendencia sin la otra? El video hubiera sido tan viral si no hubiera tenido el trasfondo que conocemos? La discusión cotidiana hubiera cobrado alguna relevancia de no ser llevada a la pantalla? El límite de propiedad acerca del objeto cultural bien podría ponerse en cuestionamiento, ya que si bien podría pensarse en el mismo como “cosa”, las ideas que lo fundan lo exceden, incluso el sonido que lo acompaña. La clave misma de su éxito es un elemento ajeno. Desde que lugar puede reclamarse la propiedad? El autor desde la mirada de Walter Benjamin, con su aura de superioridad y trascendencia, se queda lejos en esta situación en la que ninguna de las partes puede jactarse de la totalidad del mérito.

Para seguir con la rueda, que de por si ya genera por lo menos un minuto de reflexión, a partir de ese video, los usuarios tomaron la imagen y crearon nuevas versiones aplicando la expresión a diversas situaciones, reusando el material para un fin diferente. Esta vez no fue el audio, el que sirvió de base para la construcción, sino la imagen a partir de la cual, surgieron nuevas expresiones.



 El objeto se vuelve cultura en movimiento, ya no es algo estanco e inmóvil, sino que empieza a circular de pc en pc, de mano en mano, cobrando nuevos matices. La historia se repite, esta vez como comedia.

martes, 9 de abril de 2013

El código del audiovisual (o cuando el audiovisual se hizo código)

La producción audiovisual ha atravesado una larga historia en la que paulatinamente y poco a poco en un principio, para tomar velocidad en los últimos tiempos, los usuarios han pasado desde la original posición de espectador a la de un productor cada vez más empoderado, tomando las riendas de aquello que quiere y cada vez más puede hacer. En esta oportunidad, intentaremos describir lo que podríamos considerar como la última corriente innovadora que nos pone al alcance de las manos una nueva manera de presentar los contenidos, y que de la misma manera tiene implicancias a la hora de consumirlos, ya que responde a una necesidad cada vez más creciente de acceder a más contenidos y hacerlo de una forma más simple. 

Estas nuevas propuestas están fundamentalmente situadas en lo que se denomina video-web y que abarca un abanico de aplicaciones que facilitan desde la producción hasta el consumo, al poner los recursos y las herramientas que permiten su realización al alcance de los usuarios. Quien produce tiene ahora entre sus posibilidades el hacerlo desafiando al espacio y las distancias, y reuniendo todas las plataformas por las que su relato desborda, (sobre todo si estamos considerando las narrativas transmedia de las que hemos hablado en otras oportunidades). Al mismo tiempo, quien consume, tiene la puerta abierta a todos los contenidos que amplían ese relato al alcance de un clic. Y como superación, estas propuestas están considerando en un rol importante el papel del remix, por lo que están abiertos a su re-producción con un acceso directo a su estructura y contenidos.

Empecemos por el principio entonces…

De que se trata?

Estamos hablando de un nuevo género (si podría llamarse de esa manera) que se ha denominado web-cinema, web-native-cinema, web-video. Básicamente define a una clase de producción audiovisual-multimedial-hipervinculado, en el que se busca acercar el video a la web para sumarle la interactividad y no linealidad que posibilita esta unión, y pretendiendo integrar a la estructura del video al interior mismo de la web.

Se trata de una nueva cultura de la creatividad online, que basa en la web toda su producción: la construcción del relato, la edición, la interacción, el consumo y su re-utilización. El nuevo audiovisual nace de la red y se alimenta de otros seres que la habitan. Se pasa de la web como plataforma de publicación a la web como materia prima.

Esta nueva corriente, refiere a un lenguaje audiovisual que desborda los planos y los sonidos lineales, sino que a la mejor manera del código html de la web, integra imágenes, textos, enlaces, videos, audios, datos, mapas, etc. Al mismo tiempo, se incorporan los atributos y estilos que a estos se les pueda dar.  El horizonte apunta a que nuestra manera de integrar videos incrustando en nuestros sitios fragmentos externos, en lenguaje Flash, que hacen necesario instalar aplicaciones externas o plugins en nuestra pc para poder reproducirlo, estaría llegando a su fin y su rumbo estaría apuntando a una instancia superadora en la que la web y el video sean partes de una misma unidad indiferenciada, de un mismo todo. No solo se trata de sumar recursos diversos, sino de unir y remezclar el propio código. Ambos lenguajes se enriquecerán de esta manera: tanto el video que se vuelve más extensivo e interactivo, como la web que incorpora una dimensión temporal de profundidad e inmersión mayor. Ambos lenguajes bien podrían fusionarse: “el nuevo audiovisual será open source y sus creadores, más hackers que cineastas.”

 
Esta posibilidad del video integrado a la web y con la web, esta generada por el desarrollo de un nuevo lenguaje de programación, denominado HTML5. Este lenguaje combina básicamente características del HTML tradicional, CSS y Javascript, permitiendo a nuestras producciones ciertas características particulares:
1.       Se puede trabajar sobre el video directamente sobre la web de una manera más orgánica, incluyendo todo tipo de atributos y propiedades
2.       Permite utiliza a la web como un elemento más del vídeo: podemos incorporar buscadores, mapas e incluso datos en tiempo real, como conversaciones en Twitter o datos meteorológicos.
3.       Podemos hacer vídeo sin descargar ni subir ninguna imagen, sólo re mezclando elementos que existen en la web. Aquí el remix surge en una primera plana y con él los conocidos (y renovados) debates acerca del copyright
4.       Se abre la posibilidad de acceder al código fuente de los vídeos, y poder copiarlo y modificarlo. Así podemos aprender a hacer video a través del hackeo: copiando, remezclando y mejorando lo que hacen otros.
No voy a profundizar demasiado en detalles técnicos, que los expertos podrán explicar mejor que mi ignorancia, por eso, para más información sobre HTML5, ver acá:



Y con qué lo hacemos?

Aquí llega el momento en que estas nuevas tendencias se corporizan. Existen en la web muchas aplicaciones online que facilitan la creación de estas producciones audiovisuales innovadoras, integradas y superadoras. Veamos algunas:

Esta plataforma generada por la gente de Mozilla, ofrece al prosumidor su herramienta fetiche. Si pensaste en video, y se te cruzó la posibilidad de sumarle recursos, este es tu lugar. Popcorn maker fue presentado como una herramienta para crear vídeos mediante el cruce de contenidos desde varias fuentes de la red.

En palabras del director de Mozilla, al presentarlo:

“Hasta ahora, el vídeo en la web estaba atrapado en un pequeño recuadro negro. Esto lo cambia Popcorn Maker, que lleva la edición de vídeo al resto de la web: enlazable, con contenidos que se entremezclan, abierto, y conectado a todo el mundo. Hasta ahora sólo estaba disponible para los desarrolladores, pero ahora está en las manos cualquier persona, a través de una intuitiva interfaz que cualquiera puede usar. Estamos realmente excitados por ver qué hace el mundo con él.”

Esta interesantísima plataforma, permite mediante un sistema de drag & drop, sumar al video (que puede sumarse desde otras plataformas, como YouTube, Vimeo, videos en HTML5, etc) recursos disponibles en la web como búsquedas en Twitter, mapas, entradas de Wikipedia, entre otros. La interfaz es muy simple e intuitiva, con un monitor, un área de multipistas desde donde manejar los clips y una “caja de herramientas” al costado, desde donde acceder y sumar los recursos. Pero mejor, aquí un instructivo:



Por último, un detalle que pone la cereza al postre: además de los botones tradicionales del panel de control, de “reproducir de nuevo” y “compartir”, en Popcorn Maker nos encontramos con uno más: el botón de “Remix”. Este nos permite acceder al mismo editor de video en el que se encuentra el propio “esqueleto” de lo que acabamos de ver: podemos conocer como esta hecha la línea de tiempo y los recursos que la componen, y retrabajarlos a nuestro criterio para generar un nuevo producto a partir de ese. De esta manera, estamos “metiendo mano” directamente en una especie de código fuente del video: su estructura interna. Mencionamos que trabaja en HTML5? Pues sí, allí radica la magia!

Más info acá.


Esta plataforma aborda la producción audiovisual web desde una perspectiva diferente: si bien se trata de un editor online, cuyos contenidos no difieren de los empleados en la producción off-line, Switchcam Director pone el acento en el punto de la producción colaborativa y remota. No se destaca en la innovación referida al contenido al que apuesta, sino a la forma de crearlo.

Se puede decir que se trata de un espacio desde el que el usuario puede crear grupos de trabajo en torno a un determinado proyecto, en el que cada uno puede aportar desde su lugar (en el más literal de los sentidos de la palabra): no importa en qué espacio/dirección física este cada colaborador, con solo tener el link de referencia del proyecto en el que está participando puede subir su material directamente y sumarlo a los de quienes estén colaborando en los confines del mundo. Además, es accesible directamente desde los dispositivos móviles con lo que se suma un aspecto más a la hora de considerar sus aportes: extensión, continuidad, ubicuidad, multiplicidad, comunicación.

 

Lo interesante de esta propuesta en este punto pasa por la ruptura con el espacio y la extensión de la participación para sumar miradas sin limitaciones físicas, facilitando la producción más extensa que nunca.

Por otro lado, la aplicación también se destaca por una funcionalidad particular: permite sincronizar diferentes videos de un mismo suceso o momento, a partir de su pista de audio, mediante un algoritmo de reconocimiento de sonidos. Esto simplifica la unión de materiales de diferente origen, y facilita el trabajo con el cambio de planos.

Mas info acá.

Siguiendo la línea de los ejemplos anteriores, e integrando sus ventajas, esta herramienta apuesta por la creación de producciones audiovisuales multimedia e interactivas, mediante el enlace e integración de recursos diversos de la web (YouTube, Flickr, SoundCloud, Tumblr, Instagram y URLs que terminen en .jpg, .gif, .png, .mp3 and .mp4 entre los que se destacan las stree view) y extiende la participación mediante el trabajo colectivo y remoto mediante la aplicación para acceder desde el móvil e integrar equipos de trabajo. Con esta herramienta se puede combinar un contenido original con fotos, videos, texto, audio e incluso a través de las API de mapas en la web.

Otro detalle interesante es la posibilidad de sumar un botón al explorador e ir “recolectando” medios a lo largo de la navegación, agregando imágenes, videos o sonidos que resulten interesantes, para luego construir con ellos un proyecto individual o colectivo.



El funcionamiento es muy simple, mediante el drag & drop, se suman los recursos al timeline, y para concluir se publica en HTML5 (ya no flash!).

Es una herramienta por demás de interesante, cuyo desarrollo se encuentra en estado beta, pero que igualmente permite la creación de usuarios y el uso. Habrá que probarla entonces!

Y qué más?

Finalmente, algunas recomendaciones y puntos a tener en cuenta a la hora de trabajar sobre este nuevo formato, teniendo en cuenta los ingredientes básicos para esta receta:

El código
: Conocer el código es necesario. Aunque no lo dominemos o decidamos optar por alguna de estas herramientas, saber un poco de HTML, CSS y Javascript ayuda mucho a entender el funcionamiento del vídeo en la web y conocer todas sus posibilidades, más allá de que busquemos a un programador amigo que nos de una mano. Nos va a ayudar a planificar mejor, explotando todas las posibilidades.

El contenido: En este punto es interesante poder acceder a contenidos en abiertos, disponibles para ser remezclados sin obstáculos ni restricciones por derechos de propiedad intelectual. Cuanto más material podamos sumar, más interesantes serán las producciones que se generen. En relación a esto, existen varios proyectos de lo que se conoce como Open video, tendientes a generar catalogos audiovisuales.

La narrativa: Se trata de saber qué podemos hacer con tantos nuevos códigos y herramientas para contar historias. Pensar como cambia nuestra manera de narrar a partir de la integración de la web y el audiovisual, descubriendo que ventajas nos ofrece y que obstáculos debemos tener en cuenta.

Para esto, algunos tips (fuente):
1. Permanece siempre al servicio de la historia. La tecnología puede servir como inspiración, pero nunca como sustituto de la historia.
2. Adopta un «pensamiento de sistemas». Tu segunda tarea es crear un sistema y un marco técnico a través del que contar la historia. Hay dos conceptos que serán necesarios manejar: arquitectura de la información (como se estructurara tu app) y narrativa procedural (como indicar las reglas para que los ordenadores las ejecuten)
3. Envía y publica continuamente. A diferencia de los cineastas, que no difunden su material hasta que está acabado, en lo que refiere al software, siempre se está en estado Beta
4. Sé un autor, y trabaja desde tu propia experiencia de usuario. Empieza con la historia y después visualiza cómo puedes contar esa historia de forma más efectiva usando la web.
5. Busca ayuda. Si puedes evitarlo, no pierdas el tiempo escribiendo código. Seguro hubo alguien antes que resolvió tu problema.

Hay un nuevo audiovisual que está abriéndose puertas poco a poco y hay una nueva web esperando ansiosa de nutrirse con ese intercambio. Y este intercambio puede ser por demás de interesante para todos, desde los observadores hasta los productores. Podemos emplear estos recursos en los más diversos ámbitos, obteniendo nuevas aplicaciones y resultados. No perdamos más tiempo, es hora de poner manos a la obra para jugar y experimentar con nuevos relatos: más interactivos, más participativos, más inmersivos: más experiencias que simples cuentos.